RESOLUCIÓN APROBADA POR LA XXI ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA ABRIL 2005

 

LLAMAMIENTO DE LA CONGDE A LA CIUDADANÍA PARA MOVILIZARSE A FAVOR DE LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA MUNDIAL

 

En el año 2000 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración del Milenio en la cual los países ricos y empobrecidos se comprometían a hacer todo lo posible para erradicar la pobreza, promover la dignidad humana y la igualdad, y alcanzar la paz, la democracia y la sostenibilidad ambiental. Para ello, y antes de 2015, se deben alcanzar ocho objetivos concretos, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que "comprometen a los países a luchar más firmemente contra la insuficiencia de ingresos, el hambre generalizada, la desigualdad de género, el deterioro del medio ambiente y la falta de educación, atención médica y agua potable"". El Informe sobre Desarrollo Humano 2003, precisa que "el nuevo siglo ha empezado con una declaración de solidaridad sin precedentes y con el firme propósito de acabar con la pobreza en el mundo".

La persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar. Pese a los esfuerzos realizados durante décadas, la brecha entre ricos y pobres ha seguido aumentando y en la actualidad más de 1.300 millones de personas padecen hambre y viven en la miseria. Pobreza, hambre, sida, analfabetismo, discriminación, desplazamientos masivos a causa de los conflictos y las guerras, los movimientos migratorios y la depredación de la naturaleza son las diferentes caras de un mismo problema: la situación de injusticia que sufre la mayor parte de los habitantes del planeta y de la que todos somos responsables. El desarrollo sostenible en el planeta está seriamente amenazado por el consumo irresponsable en el Norte y la sobreexplotación de los recursos naturales del Sur.

Los ODM son un primer paso, un "mínimo" para empezar a revertir la situación de desigualdad, injusticia y pobreza en el mundo. Aunque apoyamos y exigimos su cumplimiento no nos conformamos con eso. Lo que es claro, es que si cuando lleguemos al 2015 se han logrado los ODM, se habrá dado un paso adelante muy importante para lograr erradicar la pobreza. Los ODM se proponen revertir y mejorar la situación de las mujeres,


de la infancia, del mundo rural, de la pobreza urbana, de las minorías y en general de los sectores con menos oportunidades. Y se fijan objetivos en materia de educación, salud, ingresos, medio ambiente, acceso al agua, al saneamiento, a la producción sostenible y a los mercados.


- Queremos transmitir la idea de que es URGENTE emprender la lucha contra la pobreza, y que los ODM comiencen a ser cumplidos. Hasta ahora los avances son escasos y se refieren tan sólo a zonas o regiones muy concretas, pero aún no funciona un plan internacional de lucha contra la pobreza con la seriedad que requiere. AÚN ESTAMOS A TIEMPO SI NOS MOVEMOS, AUNQUE YA VAMOS TARDE. Si no cambian las cosas, morirán 45 millones de niños y niñas entre hoy y el 2015, 247 millones de personas en África Subsahariana tendrán que sobrevivir con menos de 1$ al día y 97 millones de menores seguirán sin escolarizar en el 2015, de los que 57 millones serán niñas, por poner sólo algunos ejemplos.

El actual Gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero ha convertido en discurso oficial la contribución española a los compromisos emanados de la Declaración del Milenio. Junto a los nuevos discursos a favor de los ODM son necesarias acciones y políticas concretas. España, tiene ante sí una amplia agenda de retos, que han de concretarse en transformaciones y cambios de sus políticas de desarrollo y de cooperación al desarrollo que precisarán del mayor empuje posible por parte de la sociedad civil organizada. Pretendemos que los discursos se lleven a la práctica, y hagan realidad lo que proponen.

Con la Campaña POBREZA CERO hemos lanzado un llamamiento a la ciudadanía para que demuestre que estamos todos y todas, en unión contra la pobreza del mundo, que atenta contra nuestra dignidad de seres humanos. Con esta campaña nos sumamos a la Llamada Mundial para actuar contra la pobreza que organizaciones y movimientos sociales de muchos países están promoviendo coordinadamente.

Para lograr esta nueva realidad en España llamamos a la ciudadanía española a que se movilice, a que presiones a nuestros representantes políticos para que formalicen un Pacto de Estado para erradicar la pobreza mundial, que comprometa de forma muy concreta cuáles serán las medidas con las que España contribuirá al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En concreto, reivindicamos:

o Que se establezca un calendario concreto y vinculante para alcanzar el 0'7% de manera urgente.
o Que se cumplan los compromisos asumidos por el gobierno español en las conferencias internacionales sobre armonización y alineamiento de la ayuda.
o Que los fondos se canalicen hacia quienes más lo necesitan: las poblaciones empobrecidas, dando prioridad a la educación básica, la salud básica, salud sexual y reproductiva, el desarrollo rural y aquellos programas cuyo único interés y objetivo directo sea erradicar la pobreza.
o Que la ayuda oficial apoye proyectos que incluyan la perspectiva de género como aspecto capital en el desarrollo de las comunidades.
o Que además de América Latina y el Magreb, los países de África subsahariana se incluyan entre las prioridades de la cooperación española, destinando a esta región al menos el 0,15% del PNB español.
o Que se contemple como eje de la cooperación española la lucha contra el SIDA, una de las principales amenazas para el desarrollo de los países del Sur, incrementando significativamente nuestra aportación al Fondo Global de lucha contra el SIDA.
o Que se concrete el compromiso financiero de España con aportaciones a la Iniciativa por Vía Rápida "Educación para todos y todas".
o Que se condone el 100% de la deuda externa de los Países Menos Adelantados (PMA) y se alivie la del resto de países para que la deuda no ahogue su desarrollo, garantizando en todo caso que los recursos liberados se destinen a la erradicación de la pobreza.
o Que los fondos de la ayuda al desarrollo no se vinculen a la exportación de productos nacionales ni a ningún otro interés que no sean la satisfacción de las necesidades de las poblaciones empobrecidas.
o Que se cambien las reglas del comercio internacional para que, en lugar de imponerse un modelo único que impulsa la privatización, liberalización y mercantilización de todos los bienes y recursos de la vida, se garantice el derecho de los pueblos a definir su propio modelo de desarrollo y a aplicar aquellas políticas más acordes con su realidad y sus objetivos de desarrollo humano.
o Que la ayuda sea transparente en su adjudicación, gestión e información y se aumente la coordinación entre organismos donantes como método lógico para conseguir una cooperación eficaz.